4 a 0 y no quedó nadie...


El 14 de Abril de 1991, los mitomanos Sin Aliento protagonizaron la más vergonza y única huida ante un clásico adverso.
El 75 por ciento de la cancha no podía entender tamaña cobardía, el silenciado resto, buscaba despavoridamente alguna boca de salida.